Podríamos describir la visita de la Villa Arnaga, casa del famoso autor EdmondRostand, como un verdadero poema.

Un poema que dió nacimiento a una gran mansión inspirada de las tradicionales granjas vascas, con sus fachadas blancas y rojas. Un poema de verdor, con hermosos jardines, uno a la francesa y el otro a la inglesa y concebidos sobre 15 hectareas.

El autor de “Cyrano de Bergerac” imaginó la decoración interior de la casa como un suntuoso teatro. Rencontramos la firma de numerosos artistas: aquí un friso de Gaston Latouche ilustrando un poema de Victor Hugo, allá una pintura de Georges Delaw. Y más lejos en el gabinete de Rosemonde la interpretación de unos cuentos de hadas por Jean Veber.

Al exterior de la Villa Arnaga, la magia de colores en los jardines no acaba de sorprendernos. Quinze hectareas de un encantador paysaje que mira hacia las montañas vascas y los Pirineos. Del lado de donde sale el sol, se camina en el jardin a la francesa, entre fuentes y espejos de agua.
Podemos vagar largos minutos bajo una pergola floreada. Del autro lado donde el sol se esconde somos recibidos en el jardin a la inglesa, aliando a la perfección verdor y curvas minerales.

Queda a descubrir y redescubrir la mansión vasca de Edmond Rostand y sus jardines; el año 2015 será el año de los jardines imaginados por el gran poeta. Recién renovados, comprenden bordados de boj, topiares, vasos vegetales, espejos de agua y la sorprendente restitución del enrejado del “Rincón de los poetas”.
Un jardín a la francesa en toda su perfección geométrica.

INFORMACIONES PRACTICAS:

http://www.arnaga.com/es/index.aspx